ADOCTRINAMIENTO FASCISTA A LAS MUJERES: LA LABOR EDUCATIVA DE LA SECCIÓN FEMENINA EN LA PROVINCIA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE

Este texto es una adaptación de mi artículo: Hermida Martín, Yanira (2021). El papel de la Sección Femenina en la educación de las mujeres en las Canarias occidentales. In XXIV Coloquio de Historia Canario-Americana (p. 103). Casa de Colón.

ESCRIBE: Yanira Hermida Martín

Como pasó en el resto del Estado, en Canarias durante la II República impulsó un proyecto democrático desde los sectores liberales-republicanos y algunas conquistas logradas por el movimiento obrero. Este proceso señaló las bases del poder caciquil que se había implantado en las islas desde tiempos de la conquista. Con el objetivo de frenar y obstaculizar los avances democráticos y mantener el sistema tradicional, la elite de las islas utilizó las estructuras de la República para acceder a los nuevos gobiernos, con este fin participó de los nuevos mecanismos republicanos creando partidos políticos y grupos de apoyo a la causa conservadora para perpetuar sus privilegios de clase, sirviéndose hasta de aquellos cambios en el papel social y político de las mujeres que en principio rechazaban. Un ejemplo fue la creación de la rama femenina de la Falange Española Tradicionalista (FET) y de las Juntas Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS): la Sección Femenina (SF) . Esta organización obtendría tras el 18 de julio de 1936 el control de las competencias educativas y formativas de la población femenina de las islas hasta el final del franquismo.

1. CONTEXTOEDUCATIVO REPUBLICANO PARA LAS ISLEÑAS 1931-1936.

A pesar de los esfuerzos educativos en el ámbito de la educación la situación de las mujeres canarias de manera general podemos definirla como de una gran mayoría analfabeta2: más de la mitad de las canarias son clasificadas como tales y la educación de la mayoría se reduce a aprender a leer y a escribir. De ahí que una de las principales preocupaciones obreras en las islas fue la creación de campañas de alfabetización y la lucha por mantener, y si era posible aumentar, el número de escuelas públicas.

Aquellas que tenían acceso a una educación continuada eran las mujeres de la burguesía y aristocracia isleña. Las señoritas que podían estudiar hasta cumplir con su deber de casarse. Su formación contemplaba el conocimiento de otros idiomas europeos principalmente inglés y francés, y alguna capacitación artística como la música o la pintura. Fueron las mujeres de clase media y de la burguesía isleña, aquellas que entraron por vez primera a la Universidad de La Laguna, principalmente en aquellos estudios superiores que fueran una prolongación del rol femenino del patriarcado tradicional: maestras y enfermeras principalmente. La profesora Teresa González Pérez, aporta el dato de unas 282 maestras tituladas en la Escuela Elemental de Maestros de La Laguna a principios del siglo XX3.

2. LA EDUCACIÓN DE LAS ISLEÑAS BAJO LA SECCIÓN FEMENINA (1936-1975)

El nuevo sistema educativo que la rama femenina de Falange creó bajo el auspicio de la dictadura fascista de Franco se nutrió de los anteriores esfuerzos republicanos y de copar los puestos que quedaron vacantes tras la persecución, la represión y las depuraciones a las docentes republicanas4.

Como sabemos, a pesar de que la SF llega a la provincia de Santa Cruz de Tenerife en época republicana, no será hasta el golpe de estado de 1936 que dicha organización cuente con un relevante número de afiliadas ni con el respaldo de un amplio espectro social. Será justo a inicios de la Guerra Civil provocada por Franco y a la consolidación de su dictadura durante la posguerra que, gracias al apoyo de las autoridades fascistas, pueda la SF alcanzar la cumbre de su poder e influencia eclipsando cualquier iniciativa u organización femenina en el archipiélago, posicionándose sobre otras conservadoras y tradicionalistas como la rama femenina de Acción Católica que sí fue muy activa durante la República.

Encontramos en la isla de Tenerife la primera referencia a la labor educativa de la SF en las islas occidentales al anunciar en el año 1936 la apertura de las clases de la Universidad Nacional Obrera (U.N.O.) donde se darían las clases de primera y segunda enseñanza y algunas enseñanzas más específicas como cursos de secretariado, idiomas, puericultura, corte y confección, etc.5. Como vemos la SF fundamentaba su labor educativa en re-instaurar el rol tradicional de la mujer española; esforzándose en imponer aquellos valores y conocimientos que desde Falange se consideraban la base de las tareas eminentemente femeninas: cuidado de menores, costura, cocina, etc.

“Será justo a inicios de la Guerra Civil provocada por Franco y a la consolidación de su dictadura durante la posguerra que, gracias al apoyo de las autoridades fascistas pueda la SF alcanzar la cumbre de su poder e influencia eclipsando cualquier iniciativa u organización femenina en el archipiélago”

Al terminar la guerra la SF comienza a redefinir sus actividades, pues no serán necesarias aquellas que desempeñaban para apoyar a los nacionales en el frente de guerra, centrando desde abril de 1939 su atención en la creación de una red educativa para la provincia. Esta red se consolidaba en el año 1941 estableciendo como base las Escuelas de Hogar, creadas en los mismos centros donde se impartía la Enseñanza Oficial, Media y Profesional y, por tanto, pasando a depender del Ministerio de Educación Nacional. Las primeras Escuelas de Hogar de la provincia comenzaron su andadura en la isla de Tenerife con sedes en Santa Cruz de Tenerife, La Orotava, Puerto de la Cruz, Icod, Los Realejos y en la isla de La Palma con una escuela en la capital. Como podemos ver en el siguiente fragmento la SF explicaba su proyecto de Escuelas Hogar con el objetivo de capacitar a las mujeres afiliadas y no afiliadas dentro de sus valores fascistas:

[…] allí es donde se dan todas las enseñanzas para capacitar a las mujeres canarias y, en su caso, de España, en completo, sin olvidar nunca su misión específica, es decir, fundar y dirigir el hogar con un sentido netamente español […] cuya única finalidad es una labor, naturalmente formativa, iniciándolas profesionalmente y afianzando la cultura, sobre todo religiosamente, con un claro sentido de misión social; en todas ellas va realizando la mujer su servicio social a la vez que en algunas ocasiones se colaboraba en lucha contra el analfabetismo 6.

Estas Escuelas de Formación y Hogar se extenderían al crearse nuevos centros en La Punta de Tijarafe y Los Sauces en La Palma, en Agulo en la isla de La Gomera y nuevas escuelas en El Palmar, San Miguel y Tejina en Tenerife.

2.1. Escuelas de Hogar

Como era habitual en el Estado franquista en estas escuelas se impartía la doctrina falangista y otras asignaturas dirigidas a consolidar su idea de feminidad: Dibujo y química aplicados al hogar, Puericultura, Tejido e hilado, Labores, Corte y confección, Medicina de urgencia e higiene, Cocina y repostería, Industrias familiares regionales (sericultura, alfarería, etc.), Religión y moral, Folklore y Gimnasia7. Estas materias eran responsabilidad directa de las falangistas y destinadas a todas las estudiantes sin importar la etapa educativa. Este modelo de la SF quedó avalado por la ley sobre Educación Primaria: «la educación primaria femenina preparará especialmente para la vida del hogar, artesanía. e industrias domésticas8».

Con el respaldo de la dictadura la SF pudo consolidar e implantar su nueva visión de la feminidad fascista que debía regenerar la moral y los valores familiares patriarcales dentro de la España del nacional-catolicismo:

Tenéis que daros cuenta de que las camaradas de las Secciones Femeninas hay que formarlas y enseñarlas nuestra doctrina sin apartarlas para nada de la misión social que como mujeres tienen en la vida. El verdadero deber de las mujeres para con la patria es formar familias con base exacta de austeridad y de alegría […] Así pues junto con la educación deportiva y universitaria, irá esta otra que las prepare para que sean el verdadero complemento del hombre. Lo que no haremos nunca es ponerlas en competencia con ellos, porque jamás llegarán a igualarlos y en cambio pierden toda la elegancia y todas las gracias indispensables para la convivencia9.

Para ello la SF se esmeraba en adoctrinar a sus afiliadas en los principios que conformaban el pensamiento fascista de José Antonio, construyendo un nuevo arquetipo femenino que plasmaron en proyecto formativo común para su afiliación: 1) Formación religiosa (enseñanza de los dogmas, los preceptos morales y la liturgia católica); 2) Doctrina, Moral y Estilo Nacional- Sindicalista (a través de los 26 puntos del Movimiento, la Teoría de Falange de Julián Pemartín, etc.); 3) Enseñanza Doméstica (pedagogía familiar, economía doméstica y puericultura); 4) Música, vinculando a las afiliadas con los grupos de Coros y Danzas y 5) Educación Física, gimnasia, deportes y pruebas de aptitud física, aspecto de gran relevancia dentro de su idea de propiciar la fortaleza que las mujeres del Nuevo Régimen necesitaban en su lucha cotidiana para engrandecer a la Patria10.

Desde 1945 la SF provincial manifiesta algunas de sus dificultades que fueron recogidas en diferentes actas de las Juntas de Regidoras: falta de fondos económicos, limitado apoyo de la población y disminución en las nuevas afiliaciones11 y, de manera constante, se hace referencia al problema la escasa educación de la población femenina.

A partir del año 1953, aumenta su preocupación por el descrédito de la SF en las islas, por lo que la Inspectora Nacional, que ha sido enviada desde la península, destaca la pérdida de confidencialidad que debía velar en los asuntos internos tratados en las Juntas de Regidoras, y les encomienda que no se comenten en la calle las «cosas nuestras» puesto que «a nadie le importa estas cosas y sólo sirven para criticarnos».

A pesar de estas problemáticas la SF mantiene estable su estructura a nivel provincial y en las locales más relevantes: Santa Cruz de Tenerife y Santa Cruz de La Palma12. Y permanecen en funcionamiento diez regidurías provinciales: Personal, Cultura (con los departamentos de biblioteca, música, formación y Escuelas de Hogar), Prensa y propaganda , Divulgación (con los departamentos de enfermeras13 y divulgadoras), Administración, Juventudes (que integra a los departamentos de afiliadas, escolares y aprendices), Formación (dividido en formación política y formación religiosa), Servicio Social, Hermandad de la Ciudad y el Campo y la regiduría del Sindicato Estudiantil Universitario (SEU).

“la SF se esmeraba en adoctrinar a sus afiliadas en los principios que conformaban el pensamiento fascista de Jose Antonio, construyendo un nuevo arquetipo femenino que
plasmaron en proyecto formativo común para su afiliación”

A partir de los años cincuenta se acrecientan las contradicciones internas de la SF provincial, en especial la imposición del arquetipo de la Mujer Azul14 basado en la vuelta al hogar en un contexto económico y social en el que las canarias necesitaban de un salario ganado fuera del hogar. Así encontramos que fueron muchas las afiliadas a SF que combinaron sus cargos en la organización mientras trabajaban en la administración pública, oficinas, etc. Todo ello a pesar de mantener el discurso de la buena madre y esposa que debía alejarse de la esfera pública tal y como recogía su propaganda y sus proyectos formativos:

Interviene el Asesor15 diciendo que la mujer canaria realiza tareas impropias, desplazándose de su casa para ganar un jornal que dentro de ella misma podría tener, trabajando en pequeñas industrias rurales; para ello la S. F. daría un avance enorme montando una Granja- Escuela en los terrenos del Cercado del Marqués que sirviesen de capacitación y cuyo proyecto él lo valora en 250.000 ptas. El jefe entusiasmado con el proyecto ofrece su apoyo16.

Es en este momento cuando consiguen que las autoridades insulares respalden sus proyectos de impulsar las industrias ligadas al hogar, como por ejemplo el de la sericultura en La Palma, actividad que representaba uno de los principales ingresos económicos de las palmeras junto a las labores de bordado. Así crean en el municipio de El Paso una escuela-taller para difundir este oficio entre las menores de edad17.

“Las Cátedras Ambulantes implantaron el ideal de la Nueva España franquista, imponiendo por todo el territorio nacional las maneras de aprovechar los recursos de diversas zonas
del Estado y creando un proceso de aculturación que a menudo negaba y rechazaba elementos
fundamentales de la cultura canaria”

2.2. Las Cátedras Ambulantes

Las Cátedras Ambulantes comienzan en 1956 su labor en la provincia de Santa Cruz de Tenerife empezando en aquellos lugares más aislados. Como ejemplo, Arafo, La Corujera, La Matanza, El Ortigal, Taganana en la isla de Tenerife18.

Estas cátedras ambulantes impartían nociones básicas de puericultura y salud familiar, elaboración de conservas para aprovechar diferentes frutos, apicultura, cunicultura, clases de alfabetización de la población adulta, etc. Además el equipo formado por varias instructoras rurales y una puericultora realizaba visitas de control a diferentes casas particulares.

Uno de sus principales objetivos era el de superar la situación de empobrecimiento del campo canario, cuestión esta que se había intensificado con el propio franquismo al cancelar las pocas medidas republicanas que se pudieron llevar a cabo, mantener e incluso intensificar las redes de opresión caciquil y por la represión despiadada del movimiento obrero en Canarias tras el 18 de julio del 36. Aunque dentro de la retórica fascista de la SF esta situación se debía al atraso y la poca evolución de las gentes del campo canario. Las Cátedras Ambulantes implantaron el ideal de la Nueva España franquista, imponiendo por todo el territorio nacional las maneras de aprovechar los recursos de diversas zonas del Estado y creando un proceso de aculturación que a menudo negaba y rechazaba elementos fundamentales de la cultura canaria por considerarlos sin valor y signos de atraso desde su perspectiva colonial, eurocéntrica y fascista. Ejemplo de esto es cómo introdujeron en las islas otra manera de curtir las pieles porque la manera de hacerlo en Canarias les parecía muy rudimentaria. No podemos obviar que detrás de este discurso se encuentra la idea de que las gentes pobres del campo canario eran las responsables de su miseria, justificando las décadas de aislamiento y represión como fruto de una falta de conocimientos básicos que ahora la SF les otorgaba para la mejora de su situación.

Otro ejemplo de aculturación y control social de la población que se impulsaba desde las Cátedras Ambulantes es el de la frecuente colaboración de una monitora de Coros y Danzas. La creación de uno de estos grupos se utilizaba para un primer acercamiento con la población entendiendo que en estos lugares tan apartados de los grandes núcleos urbanos de las islas, las ofertas de ocio eran extremadamente limitadas.

Las cátedras tenían también un alto valor para el régimen al realizar tareas de vigilancia y control social. En esta provincia sirvieron para imponer el sacramento del matrimonio, puesto que en estos lugares tan aislados a menudo las costumbres populares permitían uniones que eran entendidas como amancebamientos y concubinatos desde la mirada del nacional-catolicismo. Encontramos un ejemplo de esta práctica en una de sus visitas a Taganana donde obligaron a 12 parejas a casarse por el rito católico.

Como parte de esa vigilancia social creaban informes del desarrollo de las Cátedras, en los que recogían todos los datos que permitían constatar la afección al régimen y la participación de la población y de las autoridades, incluso de los sacerdotes, de aquellas localidades que visitaban. En el que realizaron en su visita al barrio de Las Tricias en el municipio de Garafía (La Palma) en el año 1973 se quejaban así del maestro con el fin de dar la escuela a una de sus afiliadas: «No se puede contar para nada con el maestro, por el hecho de ser mayor y que tampoco el pueblo está conforme con él. Esta escuela necesita de una maestra19».

2.3. Servicio Social

El Servicio Social (SS) era una etapa de un mínimo de seis meses de servicio gratuito que debían realizar las mujeres entre los 16 y los 35 años, y cuya certificación de cumplimiento era necesaria para oposiciones al Estado, inscribirse en instituciones educativas, optar a puestos de empleos en empresas colaboradoras con la dictadura, etc. Se instauró en 1937, su primer objetivo fue contribuir con el esfuerzo bélico, por lo que se cumplía el Auxilio Social en: organismos militares, hospitales, etc20. Al terminar la guerra se separó del Auxilio Social y pasó a ser controlado por SF, redefiniéndolo como periodo de seis meses de adoctrinamiento para las españolas en los principios falangistas. Los

tres primeros meses las cumplidoras recibían formación y los otros tres trabajaban gratis, con un obligado altruismo, para colaborar en la grandeza patria en comedores, hospitales, oficinas… Tras 1945, se endurecen sus criterios con la idea de llegar al mayor número de mujeres, haciéndolo un requisito para que las obreras mantuvieran su empleo. Esto hizo que se tuviera que modificar el SS para las trabajadoras en 1946 en una etapa formativa de 6 meses para las trabajadoras, que se realizaba asistiendo a las Escuelas de Formación o de Hogar, y en el caso de que se contase con un grupo numeroso de trabajadoras, la SF se trasladaba a la fábrica o taller para impartir su formación21. Quedaban eximidas de la parte de formación del SS aquellas mujeres con certificación de haber aprobado las materias impartidas por la SF en 4º y 6º de bachillerato22.

Habitualmente la SF de las islas occidentales usaba a las cumplidoras para suplir su falta de afiliación. De esta forma obligaba a que las estudiantes de magisterio y las maestras que debían hacer el SS lo realizaran como instructoras de Educación Física en las escuelas primarias23, como encuestadoras para proyectar las programaciones de sus Escuelas de Formación24 o en la campaña cultural de verano para impartir la formación a personas adultas que preparaban la certificación de estudios primarios25.

Los datos provinciales de 196526 recogen que en la Escuela de Hogar de Santa Cruz de Tenerife cumplieron su SS un total de 124 mujeres divididas entre 62 cumplidoras, 49 sindicadas y 13 que realizaron su prestación en los talleres. Otras 89 cumplieron el SS, ese año, en diferentes destinos sociales: 8 de ellas en el asilo de ancianos, 12 en el Hospital de niños, 23 en comedores, 1 en el dispensario, 2 en guardería, 11 impartiendo catequesis, 8 en labores de enseñanza, 12 en divulgación, 2 en biblioteca, 2 en Oficina Local, 3 en la Oficina Provincial, 3 en el Círculo de Juventudes, 1 en el Instituto Nacional de Previsión y otra en la campaña de lucha contra el cáncer.

El SS fue un elemento fundamental para el proyecto adoctrinador de la SF, en su empeño por gestionar y fiscalizar gran parte de la actividad de las españolas. Aunque en las islas el funcionamiento del SS no era tan efectivo27 como deseaban sus responsables, fueron frecuentes sus quejas al gobernador civil por dos motivos: 1. que las autorizaciones para pasaportes no precisaban del cumplimiento del SS como requisito 2. que las autoridades tramitaban el pasaporte a mujeres con el certificado del SS ya caducado28. Lo que equivalía a perder el esfuerzo de esas mujeres, ya que la mayoría de ellas, un 95% según sus cálculos, emigraban a América y no regresarían a las islas; además, las pocas que regresaban no lo hacían en la edad obligatoria para realizar el SS. El SS en el extranjero sólo se podía realizar en Alemania, Francia y Suiza29.

También se quejaban de la complejidad de los trámites burocráticos que conllevaba el SS; esta crítica quedaba plasmada en sus cifras: de las 1.995 instancias de solicitudes para realizar el SS en la provincia, sólo fue concluido por 1.002 mujeres.

“El SS fue un elemento fundamental para el proyecto adoctrinador de la SF, en su empeño por
gestionar y fiscalizar gran parte de la actividad de las españolas.”

2.4. Educación Formal

Durante la guerra y el inicio de la dictadura fascista, la SF jugó un papel muy importante en la reconstrucción de un tejido de escuelas en las islas al beneficiarse directamente de la represión franquista puesto que fue la Delegada Local quién ejerció como maestra tras la depuración de las maestras republicanas30. Otro de sus beneficios, durante la consolidación de la dictadura de Franco en las islas fue la adquisición de la Biblioteca de la Casa del pueblo de la capital tinerfeña; la SF provincial la recibió como donativo del General Ángel Dolla Lahoz, responsable de la Comandancia Militar de la provincia desde septiembre de 193631 hasta febrero de 193732. Tras el trabajo de censura de la SF reabrió sus puertas con 507 ejemplares de lecturas «apropiadas para las señoritas»33.

A pesar de que en cuestiones de educación compitieron con la Iglesia católica para acceder a la formación de las mujeres, la legislación educativa del franquismo les reservó un ámbito de influencia directo sobre la población femenina. Así, el Decreto 193/1967 en su capítulo II sobre la formación del alumnado de magisterio estableció que la SF se encargase de la capacitación en las «actividades juveniles de tiempo libre » que debía proporcionarse a las alumnas y que contaban para la obtención del título de Maestra34. Además el currículo oficial desde la educación primaria fijaba como materias obligatorias para las niñas aquellas que las «preparará especialmente para la vida del hogar, artesanía e industrias domésticas35», campos en los que la SF desarrolló gran parte de su adoctrinamiento y captación de mujeres. En lo referente a las enseñanzas medias era la Delegación Nacional de SF quien designaba directamente al profesorado de Enseñanza del Hogar; así como al de Formación del Espíritu Nacional y de Educación Física36. Dichas materias fueron recogidas en la ley como: «fundamentales, obligatorias y debidamente atendidas en los planes de todos los cursos, en los horarios escolares, en los exámenes y en las pruebas de Grado37».

Este estatus regalado a la SF se mantuvo intacto con las posteriores reformas legislativas. En el artículo 17 de la Ley 14/1970, de 4 de agosto, General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa38, se mantienen en los programas y orientaciones pedagógicas la diferenciación educativa por razón de sexo y el artículo 101 dispone la integración de las Escuelas-Hogar de SF ejercerán dentro de la Educación General Básica, según sus funciones formativas de acuerdo a cada nivel.

Es muy interesante resaltar que en su gestión de las responsabilidades educativas la SF tejió una efectiva red de clientelas, a imagen de la corruptela propia del estado franquista. Ser afiliada de la SF, o buena simpatizante y colaboradora era premiado con distintas recompensas que eran negadas a todas aquellas que estuvieran marcadas por la sospecha de una filiación roja o por indiferencia hacia la obra de José Antonio. Las fuentes demuestran que los cargos de la SF insular intercedían por sus favoritas en la adjudicación de destinos laborales en las instituciones educativas, un ejemplo es la misiva que manda Isabel Vilar, Delegada Provincial a la Secretaría Técnica de Madrid, en la que le pide ayuda para una afiliada de Valle Gran Rey en la isla de La Gomera, quien «ganó las últimas oposiciones y todavía no tiene destino en el magisterio ni mérito alguno»39.

Por estas prácticas comenzaron a recibir críticas de otros sectores del régimen, como por ejemplo su uso de la legislación educativa para sustentar su posición de dominio en el ámbito de la educación y formación de las españolas, algo que queda demostrado en una de sus circulares internas40, ante la polémica creada por un artículo, publicado en la revista El Magisterio Español, firmado con las iniciales J.C.B., en el que un director de un centro educativo se mostraba muy crítico con la SF. El texto acusaba a las falangistas de interpretar la legislación educativa para forzar la suscripción de las maestras y estudiantes de magisterio a su revista Consigna, puesto que si se demostraba ser socia de la misma acreditando los pagos de la publicación, se podían obtener puntos para méritos de cara a la adjudicación de traslados41. La Secretaría Técnica Nacional se vió forzada a enviar una circular para aclarar en qué términos se debían justificar la suscripción a Consigna. Aunque también solicitó a las delegaciones provinciales que averiguasen el nombre de la persona que había escrito ese artículo difamador42.

“En lo referente a las enseñanzas medias era la Delegación Nacional de SF quién designaba
directamente al profesorado de Enseñanza del Hogar; así como al de Formación del Espíritu
Nacional y de Educación Física”

Dadas estas prácticas corruptas a finales de los años sesenta reaparece uno de los viejos problemas de la organización: «las afiliaciones interesadas », esta vez no ocasionadas por el terror de la población y la búsqueda de protección entre las filas de la institución fascista como ocurrió en el verano del 36, sino por el respaldo del régimen hacia la labor educativa de la SF, al admitir como títulos oficiales los derivados de sus actividades formativas; esto favoreció el ingreso de numerosas mujeres que intentaban beneficiarse de las ventajas que las camaradas de la SF poseían para hacerse funcionarias de la administración franquista43. Junto a esto aparecen sus preocupaciones por la falta de compromiso real con la SF de los propios mandos provinciales y por la dejadez de sus afiliadas, destacando la continua inasistencia del profesorado a la Escuela de Hogar44.

A pesar de estas cuestiones la SF mantuvo su dominio sobre amplios aspectos de la vida de las españolas; para reafirmarlo el franquismo promulgó la la Ley 56/1961, de 22 de julio, sobre derechos políticos profesionales y de trabajo de la mujer45. Con esta legislación se respaldaba a la SF a través de una imagen más actualizada de acuerdo a los nuevos intereses de la dictadura en su empeño de consolidar los acuerdos internacionales con EE.UU. A la vez que se aprovechaba la mano de obra de las nuevas trabajadoras españolas en su idea de desarrollismo económico. Por estas razones años más tarde se empezaron a suavizar algunas de las restricciones de esta ley para maquillar nuevamente a la dictadura: un ejemplo fue cierta modificación del: «acceso de mujeres a cargos de Magistrado, Jueces y Fiscales en la Administración de Justicia», que era recogido en el apartado c del artículo tercero de la ley antes mencionada. En esa misma época renovaban su respaldo a la rama femenina de Falange en el texto introductorio de la Ley 96/1966, de 28 de diciembre46.

2 González Pérez, Teresa. Mujer y Educación en Canarias: Anotaciones Históricas. Santa Cruz de Tenerife, ed. Benchomo. 1998. p. 68.
3 González Pérez, Teresa. «Algunas referencias históricas sobre la educación de la mujer en Canarias». En: Tebeto: Anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura. Nº 12, 385-401. 1999. p. 395.
4 González Pérez, Teresa. Mujer y Educación en Canarias: Anotaciones Históricas. Santa Cruz de Tenerife, ed. Benchomo. 1998. p. 74
5 Gaceta de Tenerife, 29 de octubre de 1936.
6 Ibídem.
7 Escuela de Hogar. Reglamento. (1938) 8, Artículo 12.
8 BOE. Nº. 199, 118 julio 1945 p. 388
9 «Discurso de Pilar Primo de Rivera en la apertura del II Consejo Nacional de la SF», en Gaceta de Tenerife, 6 de febrero de 1938.
10 Delegación Nacional de la Sección Femenina de la FET y de las JONS: Plan de Formación para Delegadas Locales, (1951). 7.
11 Ejemplo de su debilitamiento en la isla de Tenerife son las bajas colectivas como la producida en Tegueste: 24 bajas definitivas motivadas porque las camaradas se niegan a realizar la reafiliación. AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 243. Actas de Juntas de Regidoras. 1943-1951.
12 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 245. Actas de Juntas de Regidoras. 1954-1956. Acta de junta del 23 de julio de 1954. Alaba la regidora de juventudes el buen funcionamiento general en dicha isla.
13 Ya en estos momentos, pasada la época de guerra se encuentran con una escasez de enfermeras falangistas que ayuden a continuar la labor sanitaria de este departamento. AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 244. Actas de Juntas de Regidoras. 1951-1953. Acta de junta del 23 de julio de 1953.
14 Hermida Martín, Yanira. Mujeres en azul. Ediciones Idea, Santa Cruz de Tenerife. 2010.
15 Se refiere al de la Hermandad de la Ciudad y el Campo.
16 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 244. Actas de Juntas de Regidoras. 1951-1953. Acta de junta del 23 de julio de 1953.
17 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 244. Actas de Juntas de Regidoras. 1951-1953. Acta de junta del 23 de julio de 1953.
18 Datos extraídos de una entrevista a una falangista tinerfeña. Hermida Martín, Yanira. Entrevista 2/ 15 de febrero de 2009.
19 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign.153. Juntas de Juventudes. Informe de la Cátedra a Las Tricias 12 de marzo de 1973.
20 Gallego Méndez, Mª Teresa. Mujer, Falange y Franquismo. Madrid, Taurus. 1983. p. 63.
21 Ídem, pp. 90-97.
22 Oficio -Circular Nº 77, 27 de abril de 1971. AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 99. Secretaria Provincial 1970-1972.
23 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign.90. Actas de Juntas de Regidoras. 1956-1971. Acta de junta del 25 de febrero de 1960.
24 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 90. Actas de Juntas de Regidoras. 1956-1971. Acta de junta del 04 de noviembre de 1974.
25 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 90. Actas de Juntas de Regidoras. 1956-1971. Acta de junta del 11 de febrero de 1976.
26 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 90. Actas de Juntas de Regidoras. 1956-1971. Acta de junta del 23 de noviembre de 1965.
27 El descrédito del SS se propaga entre las jóvenes que se quejan del aburrimiento que les produce su formación. Para los mandos provinciales esto se debe a la falta de profesoras que hace que se dediquen básicamente a la costura AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 244. Actas de Juntas de
Regidoras. 1951-1953. Acta de junta del 18 de abril de 1953.
28 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 244. Actas de Juntas de Regidoras. 1951-1953. Acta de junta del 21 de mayo de 1953.
29 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 90. Actas de Juntas de Regidoras. 1956-1971. Acta de junta del 14 de enero de 1972.
30 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 242. Libro de Actas de Juntas de Regidoras. 1940-1943. Acta de junta del 01 de junio de 1940.
31 Gaceta de Tenerife, 13 de septiembre de 1936.
32 Gaceta de Tenerife, 13 de febrero de 1937.
33 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 242. Libro de Actas de Juntas de Regidoras. 1940-1943. Acta de junta del 08 de julio de 1940.
34 Decreto 193/1967, de 2 de febrero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Enseñanza Primaria. En: BOE.-Nº 37 del 13 febrero 1967.
35 Artículo 11 de la Ley de Educación Primaria de 17 de julio de 1945 En: BOE. Nº. 199 del 18 julio 1945.
36 Artículo 45 de la Ley del 26 de febrero de 1953 sobre Ordenación de la Enseñanza Media En: BOE Nº 58 del 27 de febrero de 1953.
37 Artículo 85 de la Ley del 26 de febrero de 1953 sobre Ordenación de la Enseñanza Media En: BOE Nº 58 del 27 de febrero de 1953.
38 BOE Nº. 187, de 6 de agosto de 1970.
39 Carta a Personal Nº 444, 17 de julio dde 1971. AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 99. Secretaria Provincial 1970-1972.
40 Circular n.º 2 del 30/11/1967 sobre certificados de puntuación. En: AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 99. Secretaria Provincial 1959-1962.
41 DECRETO193/1967, de 2 de febrero, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Enseñanza Primaria. En el BOE Nº 37 del 13 febrero 1967.
42 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 99. Secretaria Provincial 1959-1962.
43 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign. 109. Secretaría Provincial. 1959-1972. Circular nº 355.
44 AHPSCT, Fondo Sección Femenina, Sign.90. Actas de Juntas de Regidoras. 1956-1971. Acta de junta del 05 de julio de 1961.
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